La pálida ~ Eduardo Galeano



Mis certezas desayunan dudas. Y hay días en que me siento extranjero en Montevideo y en cualquier otra parte. En esos días, días sin sol, noches sin luna, ningún lugar es mi lugar y no consigo reconocerme en nada, ni en nadie. Las palabras no se parecen a lo que nombran y ni siquiera se parecen a su propio sonido. Entonces no estoy donde estoy. Dejo mi cuerpo y me voy, lejos, a ninguna parte, y no quiero estar con nadie, ni siquiera conmigo, y no tengo, ni quiero tener, nombre ninguno. Entonces pierdo las ganas de llamarme o ser llamado.
Voy a hablar de mí...

soy la persona que tengo más cerca.


Vuelta nº 199 - No quiero ser yo.

Sí, era necesario. La estuve escuchando hasta recién y aunque me siento para el orto, lo necesité todo el tiempo.
Y me siento para el orto, frustrada, desilusionada conmigo misma porque no quiero ser yo... quiero dejar de pensar como pienso, sentir como siento, creer como creo, hablar como hablo. Saber y notar que soy una joven estándar es una herida narcisista importante, que me doy cuenta que no voy a aceptar nunca. Kundera habló del carácter único del yo ahí en lo inimaginable... qué hay de inimaginable en mí? ABSOLUTAMENTE NADA. Soy el ser más predecible del mundo, más transparente y más común del universo.
Pienso en todo el palabrerío que a menudo usé en este mismo espacio para describirme, y me doy cuenta que en realidad no es eso lo que soy, porque en realidad es lo que quisiera ser, lo que sólo yo quisiera ser. En esas descripciones que creí perfectas para mí, sólo se escondía la intención de que fueran únicas... el ferviente deseo de ser única (para alguien).
Hablaba con alguien (sí, con usted señor, que no voy a vincular porque el formato este nuevo de blog lo pone fuera de mi alcance, no se exactamente cómo hacerlo) de que lo espantoso de no ser único, es ser reemplazable. Cualquiera puede estar ocupando tu lugar y ser más o menos lo mismo. Y eso es detestable.

Vuelta nº 198 - Así estamos.

Es que se acabó mi energía (para darte)
Y ya no me queda voluntad (para quererte)
Porque me aburrí (de perseguirte)
Y ahora estoy cansada...

Sal de mí - Marcela Morelo.

Vuelta nº 197 - Casi 200 son casi dos siglos...

Pensaba en el tiempo que hacía que no abría el blog, que no publicaba nada, que no leía blogs ajenos... y se me ocurrió que tal vez me escudo en el "no tengo tiempo" por no asumir la responsabilidad de no poder escribir, de no tener cómo decir. Ideas no faltan, faltan palabras. 
A algunas alegrías, frustraciones, satisfacciones, tristezas y felicidades, las palabras les quedan chicas (o muy grandes, a veces). No tengo palabras para escribir lo mucho que amo a mi novio, o lo contenta que me pone tener trabajo, lo que extraño a mis amigos, o lo que me frusta no poder tirarme a dormir una siesta, o ir al parque a tomar mates... no sé. 
Siento que ahora que tengo una vida (que realmente tengo una, no como años atrás en los que sólo dormía y dejaba pasar el tiempo) tengo tiempo para vivirla pero no para escribirla. Y no es que no tenga ganas de hacerlo, insisto. Sencillamente no sé cómo. 
Es como si nunca hubiera sido tan feliz y nunca hubiera puesto en práctica mi capacidad para plasmarlo.

Vuelta nº 196 - En venta.

(ayer un cartel)

Pollo al
spiedo
$29.90

(pensamiento mío)

Cabeza al spiedo
¡oferta!

Pausa nº 72 - Hoy estuve pensando...

... en que me molesta que la gente a la que le suena el celular con el puesto número uno del ranking Vida, o del del Much Music, o MTV, aunque MTV ya no tenga ranking.

Vuelta nº 196 - Me estoy poniendo vieja.

Empecé a quererme más y llorarte menos.
Aprendí a preocuparme menos y sonreír más.
Comprendí que la vida no está escrita en ningún lado,
y que las circunstancias cambian como una tormenta cambia la dirección del viento.
Entendí que hay personas necesarias,
pero sólo una indispensable, y esa soy yo.

Vuelta nº 195 - Lisandro se preguntaría... "¿qué le voy a decir si se va?"

Decirle que ya no podía seguir así. Que le pesaban los pies, el bolso, y los deseos. Que ya estaba agotada de empujar lo que no va a ir más allá. Que ya no le quedaban fuerzas para lamentarse, aunque si algo le sobraba... eran lamentos.

Vuelta nº 194 - Jodido este noviembre...

Sentirse vivo, sentir ansias o fastidio, 
o no sentir nada... 
y cuanDo se aclaRe nuEstro pensamieNto...

¡VAMOS A VOLAR!